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miércoles, 18 de septiembre de 2013

Diretes Sabines


Quiero decir, te quiero
por lo que eres;
lo que fuimos,
lo que no seremos nunca.

Quiero recordarte
que te seguiría esperando,
por las tardes cuando pienso
estoy sola, desde antes.

Sólo quiero pedirte
no te olvides de todo
no te guardes nada
déjalo todo.

Así quería decirte,
pedirte,
reencontrarte.

Sólo quiero extrañarte
como si todavía estuvieras
conmoviéndote de mis estupideces
de nuestras horas perdidas. 

sábado, 4 de mayo de 2013

El que es de todos

Abrí mis brazos al viento
me susurró
le reclamé
Se detuvo y huyó.

Callé mis labios, mi mente,
volvió sigiloso,
no moví un dedo
Me sedujo y dormí profundo. 

Ahí interminables fueron sus caricias 
Con tiento sostenía el miedo 
Regalaba sonrisas aveces 
Cuando no le veía 

El viento, sí. Ese miserable 
Forastero y promiscuo 
No vale la pena reclamarle 
Cambiará su dirección mañana. 


martes, 4 de septiembre de 2012

¿Qué hay con la relaciones?

Observando detenidamente el pabilo de una vela encendida, me llegó a la cabeza una pregunta vaga y poco clara ¿Qué significa una relación? Por lo que mi revuelta cabeza entiende es que existen varios tipos, las desde relaciones amistosas, laborales, amorosas... Todas conllevan a convencionalismos, acuerdos y otros tantos requerimientos sociales que de nos ser por su existencia, cabría mencionar, no se le daría tanta importancia a las mismas.
Es decir, la amistad, el amor y el trabajo deberían no mezclarse, sin embargo resulta familiar que después de determinado tiempo de convivencia entre loa individuos, se hagan ciertos lazos e interacciones, es entonces cuando el conocido deja de ser irrelevante, los intereses en común se mencionan, una Relación sale a flote.
Pero ¿es tan necesario? No se puede pensar al individuo sin un círculo de personas que rodeen su cotidiana vida. La existencia de la finiquitad de las cosas no es en vano, la escénica de la vida misma, ya bien claro lo tiene la historia humana después de la desaparición de los dinosaurios, la ruptura de naciones, las muertes imperantes y la facilidad del cambio de página.

lunes, 28 de mayo de 2012

Participo de la soledad colectiva, cuando no decimos nada, ni en palabras, ni con miradas, mucho menos con las manos. Es cuestión de relegarse, dejarse llevar por uno mismo y listo, tendrás un ente ególatra cualquiera.

domingo, 20 de mayo de 2012

a dónde

Vamos a llegar al sol, vamos volando a las lunas de Marte
¿de la mano? no, de la mano es muy idiota.
¿estás molesto? no, no sé qué es esa palabra. Vamos, vamos volando a las villas feliz, están en la punta del infierno, donde pasaron los dioses, las reinas y presidentes y se les olvidó mirar pa'bajo.
¿dónde vamos? Por barrio nuevo la esperanza.
¿esperanza? lo que dicen que muere al último pero pocos llegamos a conocer desde el principio.



miércoles, 2 de mayo de 2012

Vestigio de un soldado caído en batalla, el oxxo está cerrado, ya no hay donde ir a comprar alcohol, quedan lo bares de mala muerte, apenas si camino, mejor vamos a dormir, sabes que estas cansado, ¿Sabes de verdad qué es lo que te duele? Las palmas de los pies, los tobillos, la espalda, ¿el corazón? Me duele la garganta y sus nudos añejos. Los tragos de saliva y resentimiento.
-ya vamos a dormir-
Todavía hay taxis, todo el tiempo hay taxis,
- recorre tus manos a la billetera, mira está casi vacía, ya vamos a dormir.
-¡Maldita voz cállate! Déjame seguir pensando.
-sueño, yo sé que el sueño es mas pesado-
-Maldita voz, vamos a dormir, mañana no te dejo entrar, vamos.

martes, 3 de abril de 2012

Reducto de un viaje

Ayer estaba en la arena,
pensando en lo que hacías aquí
hoy estoy en un banco endeble,
pensando que haría en el mar.

Quejumbrosa, airada, morena, restregada en el recuerdo,
reticente a todos lo momentos que ya no caben
y que si caben ya no fueron.

Apenada por el error,
respetando la hora del café,
extrañando el querer volver,
ahí contigo, con los dos, con los demás,
solos y bien acompañados, por las risas.

Porque a tu lado pasaron
rápidas y bien las horas de alboroto y calor.
Y las olas.
Las olas eran tranquilas y me dejaba llevar.

Ahora me llevan ajetreadas discusiones,
conversaciones pensadas, premeditadas
ya no hay nada espontáneo
y sigue sin salir nada bien.

Sí.
Ayer todavía vislumbré un poco de tranquilidad.
Sí.
Hoy conduciré a con la rutina, con el vacío,
las cuentas regresiva, conmigo y el aire caliente
del asfalto.


lunes, 19 de marzo de 2012

a la "t"

tengo té,
te tengo temiendo
temblando
terror

también tramando
tantas trampas
tazas tranquilas
tomando tequila

té, tequila
te tuerzo
trémulo temor
tambor tenor

tonada
tu
testaruda terminal
te tienes

tizón, tiza
tensión tampoco
te tengo
tonto

tantito tanto
tentado
tocar
tu todo tú.


martes, 20 de diciembre de 2011

una entrada torpe con un toque de casualidad en camino

Paso el día pensando en una nueva manera de no pensarte, sólo locas ideas vienen y van pero me veo atrapada en las mismas imágenes cerebrales que no hacen más que atormentar a mi corazón de por sí dañado. El espejo retrovisor me ha engañado más de un par de veces, es tan predecible mi mirada, en menos de dos giros, ya estoy torcida de medio cuerpo mientras busco tu cara tras el volante con el coche idéntico al tuyo, pero no eres tú, nunca eres tu.
De noche virando para tomar el camino largo de vuelta a casa, veo un coche parecido al tuyo, las copas que llevo en mi estómago, ya no me permiten buscarte. Mi sorpresa es que me haces señales con el cambio de luces, me orillo no porque piense en ti, sino porque he creído que eras uno de esos policías aprovechados de los viernes, que sólo buscan a alguien más para quitar el dinero de sus carteras y amedrentar con amenazas idiotas.
Esta ocasión el que bajó del auto, para mi sorpresa, fuiste tú, con la cara de intriga, la ropa desaliñada, pero tan atractivo como te he visto desde los últimos meses; pregunta tonta la que me hiciste, no podía ir a otro lugar que no fuera mi casa, es la 1 de la mañana, no tengo otro lugar a donde ir.
Me invitaste a beber, accedí, te segui, paramos en el aparcamiento de tu humilde y cálida casa, todo estaba dispuesto para no regresar a mi cama esta noche. Bajando del auto sentí unas manos cálidas sujetando mi cintura, tras un jaloneo peculiar y una vuelta abrupta termine con el coche como mi respaldo.
Besos, caricias, un poco de compartir saliva, un tanto más de curiosidad con las manos, me dejé llevar hasta que sentí frío, el aire chocó con mis muslos descubiertos, la falda a cuadros estaba levantada y la blusa tenía una entrada nueva por la zona de los senos.
Entre lo frío del clima y el calor del cuerpo no podía sino reaccionar con un cuerpo tembloroso y torpe, me dejaba guiar, en medio de un estacionamiento oscuro y frío conocía muchas curvas en tu cuerpo, lo bellos daban una hilarante sensación a mis manos, hasta que bajé para encontrarnos en el punto medio de los botones y los cierres.
Ahí en el punto intermedio cerca del ombligo, las manos se encontraron, juguetearon, se reconocían; falanges, arrugas, mis uñas largas y las tuyas roídas, esa noche nuestras manos hicieron el amor, no sólo fue sexo casual, cada rincón fue arremetido, explorado, nosotros no queríamos ser descorteces y continuamos con los besos, pero las manos se acariciaron, se buscaron, se amaron.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Des-pi-de-te


Mañana.
No es para hoy porque el alcohol,
se evapora,
respiró para no morir de penas.

Morir consumido, vacío y frío.
Morir sin probar abrigo de tela
Morir...
Morir... de abismos sonrojados,
esperando con los ojos abiertos,
saboreando y paladar.

Las manos y la panza
revueltas, estremecidas, tímidas
Lucifer le teme


martes, 15 de noviembre de 2011

De todo lo que me gusta

http://www.youtube.com/p/4095BCAF1E9E02A6?version=3&hl=es_ES

Porque sólo te quiero

Te quiero, tu a mi no; te pienso todo el tiempo, tú en mi no.
Me desvanecí con un beso tuyo y yo simplemente fui una más, lo de menos es que te diga "te quiero", porque con mis ojos creo que hablo demás, no puedo dar mucho, porque sencillamente no tengo casi nada; a veces creo que tengo mi <>, otras lo dudo, a veces creo que tengo amigos, en ratos de verdad no puedo ni imaginarlo, porque imaginar a los amigos que tengo o no, es imaginarte a ti a mi lado, sino tenerte realmente.
Una más este día, mañana yo sé que habrá otra que acompañe la entonación de tu garganta, el liquido más preciado; lo he bebido, casi me caigo pero no lo logré, he bebido más de la cuenta, más de lo que incluso yo puedo contar, vi lo rojo de tu carne hincharse por el liquido que te embriagó, vi que tus manos tocaban las manos de quien confío, aún confío en ellas porque no me importa realmente, yo sé que no soy nadie, nada mas que un "amiga", quisiera realmente borrar tus besos de la cicatriz que se ha quedado colgada de ese borde voluminoso de mi cara, es casi imposible,
quisiera perderme, esconderme, no quererte, odiarte, abrazarte sin sentir nada, estar en tus brazos y no padecer abrigo.
Dime que tiene ése órgano interno mío que re-palpita al verte, dime que le pasa a mis ojos casi secos cuando te ven apoyado de otras, dime por favor que me duele ahí dentro, yo no sé que es, yo no sé que me duele, pero es como ahogarse, me ahogo, no respiro y tampoco quiero.

domingo, 2 de octubre de 2011

encuentros


Yo no tengo tus hojas del pasado,
parte del abrazo nunca dado
las palabras nunca dichas
el adios devuelto, olvidado.

No, no tengo la virgen que un día fue
las gotas de sal de ojos vagos.
ni la guerra sudorosa de cuerpos
de las calles sin recorrer con tiempo.

Aquí hay "face" con poca expresión
risa, dolor y nada de amor.
Té frío, corazones fuertes
medias puestas sin razón de estar con piernas.

Aquí hay viernes fríos
cervezas a punto de un desliz,
miradas con una y más cosas para no decir,
manos mas nerviosas que neuronas.

Tazas más llenas que el mezcal,
no hay guitarras ni notas,
por qué hay suspiros sentenciosos,
suciedad limpia de mentiras.

Bajos y cielos desviviendo por llorar
alas con plumas prestadas, mal olientes
risas, manzanas y pudor,
rentas de atraso con adelantos de despido.

martes, 20 de septiembre de 2011

despidiendo

Las palabras imploraban, gritaban que te fueras, -insane, bastard- no dejaba de repetir mientras tomaba mis cosas, lo que era nuestro dejó de serlo cuando tu olor era el de otra; me apresuré a alcanzar una puerta que no podía cruzar sin mirarte por ultima vez, en vano dije que ya no te podía amar más, te quise como nunca, necesitaba huir, la cerradura no giraba, mi mano no dio vuelta cuando podía, en tanto mi tardanza y titubeo, un cuerpo, su cuerpo me arrinconó, se abalanzó para atacar, perdí, fuerza bruta, encantadores ojos, palabras crueles.
Como nunca me poseyó, mis piernas que ya eran débiles se quebraron entre botón y botón, aquella sensación fue tan superior, sólo pude respirar profundo, no gritar, los gemidos acallados con manos sudadas, los ojos desorbitados, los cuerpos poseídos,
Una y otra y otra y otra ves, querías hablar mientras me pasabas tu saliva, las escaleras inconformes te sirvieron de soporte; la estufa, el cuadró sobre el sillón, saludaron mis nalgas. Cuando te veía disfrutar, no podía más que taparte la cara, decirte cobarde, estirarte el cabello, sentir un temblor, seguir.
Quisiste parar y yo, aunque por demás cansada, te quería adentro, para según, dejarte ir, sin tener un solo recuerdo de palabras, recordar tu respiración agitada, tus pies estirándose a punto de calambre.
Las lágrimas, recuerdo las lágrimas que te bebiste, las que en ves de saldas te sabían a acidez, esas que se mezclaron con sudor y baba, las que tuviste oportunidad de saborear, de verlas salir desesperadamente, de hacerlas bajar.
Entre sudor, sábanas y el cuarto desordenado, me despedí con un beso húmedo que me guardé y bebí para no perderlo jamás,

domingo, 4 de septiembre de 2011

Cuando...

Y sin un día ya no regreso, rentendré en mi memoria "sólo un respiro" de Pearl Jam, seguiré envidiando al viento como Lila, no hablaré ni alemán, ni ruso, ni holandés, el ingles apenas si lo entenderé.
Habré bajado miles de veces los escalones de mi casa con la misma suerte que la primera y si la barandilla me lo permite no he de ir al hospital. Mis amigos pedirán información en una y diez más redes sociales, ninguna tendrá importancia.

Y si un día no regresó el mundo ni se acordará, porque está muy embriagado con falsas situaciones.

lunes, 22 de agosto de 2011

Senderos

Correr, entre tanto, se volvió necesario, el viento revolvía el leve cabello colgante de su frente, se mojaba con la gotas de sudor corridas desde el cráneo hasta caer por debajo de las orejas, algo más placentero que correr era intentar seguirle los pasos en vano, muchos buscando acompañarle se rendían y quedaban en mitad del camino.
El recorrido era incierto, empezaba en el lago, pasaba por el centro; cuando andaba por las calles principales, el chico del periódico, el restaurantero y los comensales, los curiosos y otros tantos seguían hasta donde alcanzaban con la mirada aquellas piernas imparables, quemadas por el sol, las curvas necesarias para que la parte alta del chamorro se endureciera por completo.
Un tanto bajo de estatura y unos brazos flacos pero torneados se confundían con el claro de la mañana reflejado en sus lentes obscuros y gruesos. Terminado de recorrer la zona céntrica, un largo sendero de cedros acompañaban la respiración apenas agitada del atleta, ocho o nueve kilómetros antes de llegar un rancho abandonado, aceleraba el paso, cuando se encontraba casi en la entrada su cabeza giraba abruptamente, agua bajaba por debajo de los lentes y sus pantorrillas se contraen y como si algo explotara, las piernas se mueven a un ritmo casi imperceptible.
Unas hectáreas adentro de la senda cerca de una pequeña caída de agua, la rapidez se detenía por unos instantes, el cuerpo por demás empapado se desprendía de la ropa, el cuerpo cómo poseído se arrojaba a aquella humedad, sólo por unos minutos de frescura, los ojos ocultos bajo la oscuridad se perciben amielados, tristes, rojos, cansados, el vigoroso cuerpo se hace débil y la cara se hunde por instantes para que las lágrimas no se vean más prominentes que el sudor.

jueves, 4 de agosto de 2011

tan lejos


Estoy aquí y me siento tan lejos, hay entradas y salidas pero no hay manera de ir a ningún lugar. Hoy las sombras me acompañaron mejor que ellos, ni siquiera sé por qué los espero despierta, si al final también se cansaron de mi, quién está dispuesto a luchar por recuperar la duda, la existencia. Sentencio al silencio con hablar, lo más que logro es dejarlo huir con un profundo y desolador suspiro.
Cada día fuera de tu vida me ha servido para darme cuenta de que por ahora yo me puedo valer por mi, en tu lugar ya nadie grita como si todos a su al rededor fueran sordos.
Tal ves algún día pueda comprender que soy de las que no tienen compañía, que una casa sola es mejor que con cien voces parloteando sin decir algo.
Me arraigo a la idea de ser compatible con los que día a día me dicen que hacer, sin embargo ya todo está hecho.
Ellos aquí, yo todavía más cerca que de costumbre. Ellos aquí procurando ser buenos, procurando estar, ¿será ya muy tarde?

Aquí yo, ellos donde yo nos los vea para no hacer falsos efectos.

lunes, 4 de julio de 2011

Divagando en madrugada

3:05 am tengo sueño y no puedo conseguir que mis párpados cierren, ni que mi mente sueñe. Hace tiempo que no sueño dormida, casi siempre me regresan al mundo mientras vuelo despierta. Mañana o mejor dicho hoy saldré de viaje, con mis viejos. Mis abuelos se ven cada vez más grandes los años ya se les notan; ayer no escuché el piano de junto, sólo vi las partituras en el suelo de la calle; la lluvia la lavó como hace mucho no lo hacía.
¿Hacer? hacer qué, ¿el amor? no lo conozco, ¿conocer a quién? al extraño; hace mucho que no lo veo, falta su presencia.
Divago. Hoy saldré de viaje, no consigo no pensar y no escribir, ya hasta las lámparas están dormidas, y yo musitando tonterías.

viernes, 1 de julio de 2011

Nubes reprimidas

Hoy las nubes bajaron más que de costumbre, casi las alcanzo, pero un repentino viento me las arrebató sin decir agua va y no llovió; unas horas antes habían tenido un accidente estrepitoso allá arriba, la que tenía forma de león atacó al payaso con cuerpo de caja, luego un albatros gigante se los comió tan repentinamente que por poco y se atraganta con un corazón mal trecho, ése me dio tristeza porque se veía que no tenía remedio.
Mis vecinas salían de vez en vez y le echaban un ojo al cielo, entre salida y salida le decían a sus chiquillos se metieran porque la lluvia se acercaba peligrosamente, pero ellos como que ni las oían. De pronto y sin avisar un globo grandísimo se trago animales, personajes y cosas, hasta rugió y sacó chispas, una, otra y otra vez, parecía ser que ni todas las nubecillas juntas le quitarían el hambre, se expandía tras comerse algo a su paso, lo deformaba y digería de manera extraordinaria, la boca del estómago cubrió la ciudad de gris, todo se vislumbraba lúgubre.
Me llegué asustar un momento, pero me gustaba la sensación, esperé con ansias el suceso y para nada, un repentino viento se las llevó, sin decir agua va y no llovió.

martes, 13 de octubre de 2009

y que la vida sigue...


Y pues sí... vaya que un día hace... un tiempo algo pasado creo yo, alguien me dijo que despues de caerme siempre debo levantarme y seguir, aún y cuando duela mucho, incluso si sangraba un poco o por poco me pudiera desangrar, quién lo sabe más que el que se ha caido tantas veces -qué chiste tiene- me dije, yo sé lo que es caerse, por qué entretenerse, me he caido ya tantas veces, cada vez se siente menos feo o por lo menos eso digo yo. Conforme ha pasado el tiempo quizá si porque me he vuelto más débil o no se que cosa pasó, pero, un día de esos en que uno cree que todo está tan feo, pero tan féo que no quieres salir de la cama, y miren que éste, no es un buen escondite (pues siempre termino saliendo con el cabello como el de una bruja y con mi madre gritando me vaya a la escuela porque se me a hecho tarde), pero bueno, nunca está demás quedarse a esperar no se qué. Esé día del que les estaba platicando, resulta de que todo me sucedió: cuando me dirigía al baño me di tremendo golpe en el dedo pequeño del pie con la esquina del escalón, me entro jabón en los ojos, antes de haberme metido al agua, mi ropa limpia no estaba seca, mi chocolate se derramó en mi mochila, el coche se descompuso, el camión se tardó y mi profesor no llegó a clase, eso quiere decir que no valió de nada tanta estupidez, ¿que hacer ante esos casos?... sugiero que no deberian comenzar por donde yo.
Despúes de saber que mi profesor no impartiría la clase, hice lo que todo estudiante hace cuando algo semejante le ocurre... Regresar a casa, hacer todos los deberes atrasados y leer toda la tarde. -¡Claro! y ya sé hablar alemán- (bueno aunque supongo que alguien si lo hizo) en fin, decidimos ir a vagar por la ciudad, beber una, dos o tres cervezas y regresar a casa a terminar porfín los deberes; así fué, bebi dos, que tres, que cuatro cervezas y regresé a casa, no habia nadie y mi habitación estaba igual que siempre, con las ventanas abiertas, las toallas mojadas en el piso, la cama destendida y un leve olor a incienso y los muchos vasos con algo de café que mi madre deja por la mañana cuando llega a despedirse y prender mi luz abruptamente. Ahí estaba, contemplando mi cuarto, cuándo ya no pude soportar más y mis manos se pusieron como desesperadas a arreglar el desorden. Recién terminé me dí cuenta de que no estaban ni mi computadora, ni mi ipod, ni mi grabadora, ni mi dinero, ni esas cosas que para mi son indispensables, yo bien sabía donde estaban, (mi papá debía haber tomado la grabadora y el ipod y mi madre la computadora y el dinero) a pesar de que eso me enfuresía, seguí moviendome, el enojo no se iba y aún no queria hacer lo que de verdad tenía que, así me dispuse a ponerme mi ropa de correr y salí por la puerta que parece de enanos, cerrándola de golpe, corrí, corrí, corrí hasta que ya no pude, regresé trotando y con los ánimos calmados. En cuánto entré solo pude escuchar que alguien gritaba y el portaso de una puerta tronó como un bala de cañón; la casa era un caos, el coche no funciona, no eres capáz de llegar a una hora decente, etc... y ya conocen la típica historia, saludé como si nada pasara, dije que tenía muchísima tarea y me encerré con otro portazo; nada ocurrió, un padre loco, raro y enfurecido salió de la casa; una madre se quedo gritando desde la puerta, y yo, sentada en la silla de rueditas que convina con mi escritorio azul.
Nunca entendí eso de caerme y levantarme hasta que mi vida parecia rodearse de dolor, raspones, cortadas profundas y moretes que no se van hasta después de un largo tiempo. Sí, hasta esos días en que ya no le dí importancia a las caidas y sólo me levantaba, sacudía un poco, les ponía un poco de alcohol a las heridas más abiertas y seguía caminando o corriendo según fuera la ocación.