Mañana.
No es para hoy porque el alcohol,
se evapora,
respiró para no morir de penas.
Morir consumido, vacío y frío.
Morir sin probar abrigo de tela
Morir...
Morir... de abismos sonrojados,
esperando con los ojos abiertos,
saboreando y paladar.
Las manos y la panza
revueltas, estremecidas, tímidas
Lucifer le teme
Soñar, soñar la noche, la calle, la escalera
ResponderEliminary el grito de la estatua desdoblando la esquina.
Correr hacia la estatua y encontrar sólo el grito,
querer tocar el grito y sólo hallar el eco,
querer asir el eco y encontrar sólo el muro
y correr hacia el muro y tocar un espejo.
Hallar en el espejo la estatua asesinada,
sacarla de la sangre de su sombra,
vestirla en un cerrar de ojos,
acariciarla como a una hermana imprevista
y jugar con las flechas de sus dedos
y contar a su oreja cien veces cien cien veces
hasta oírla decir: «estoy muerta de sueño».